Rafúl Krayem Sánchez

Distinguido cantante y compositor guerrerense, iniciador de una época gloriosa para las expresiones musicales de nuestra patria, nació en la Ciudad de Taxco de Alarcón, Guerrero, el 24 de octubre de 1909. Hijo del señor Felipe Krayem Massad, oriundo del puerto de Sahi Líbano y de la tasqueña doña Guadalupe Sánchez Osorio de Krayem.

Sus primeros estudios los realiza con el Profesor Porfirio Delgado y por esos años, siendo un adolescente, empieza a dar muestras de tener un sentido innato de la composición de la música, así como gran facilidad para engarzar versos; eso le valió gran popularidad en su tierra natal, donde era muy aplaudido cuando entonaba sus propias canciones con la guitarra. Su primer éxito fue "Taxco de mis amores", Causando tremendo furor, sobre todo entre los miembros de la asociación Los Amigos de Taxco que estaba integrado por los miembros de la colonia norteamericana en esa ciudad.

En 1924 contando con 15 años de edad Rafúl visita por primera vez la Ciudad de México y se inscribe en el Conservatorio Nacional de Música para estudiar canto. De inmediato le llama la atención la vida bohemia de la capital, anexándose de inmediato a ella y conociendo, al final de la década, a otros jóvenes que como él se abría paso por el terreno musical: Guty Cárdenas, José Agustín Ramírez, Lorenzo Barcelata y Agustín Lara. Al término de sus estudios en 1929, regresa a Taxco donde da rienda suelta a su inspiración. Poco a poco van surgiendo canciones que harán época: "Muñequita mía", "Brisas del mar" "Tuyo", "Amor que se fue", "Adiós mi juventud", "El gabán" y otras muchas.

Por motivos políticos abandona nuevamente su tierra en 1931, siendo acompañado por sus amigos los licenciados Alejandro Gómez Maganda, Manuel Sánchez Reynoso, Jesús Mastachi y Donato Miranda Fonseca. El grupo se dirige a Chilpancingo para tomar parte en la campaña del general Gabriel Guevara, que se postulaba como candidato a la gubernatura de Guerrero. Durante su gobierno, Rafúl trabaja en la Cámara de Diputados de Chilpancingo y mientras tanto se da tiempo para componer "El Tierracalenteño", "El que carga su morral" y un corrido dedicado a su general "El triunfo de Guevara". Son sus días gloriosos.

En 1934 regresa de nuevo a Taxco donde compone su célebre corrido "Camioncito Flecha Roja", que estrena con su grupo "Los Jumileros", formado por todos sus hermanos menores. Después de una breve temporada vuelve a la Ciudad de México donde se emplea como chofer de la línea de autobuses Guerrero-San Lázaro y Anexas con tanta buena suerte que es nombrado delegado de la misma. En esa ruta camionera empieza a dar a conocer su canción, ya que mientras conducía, la iba cantando.

Mientras tanto, sigue manteniendo lazos muy estrechos con la vida bohemia y musical de la ciudad, por lo que es invitado a participar en un concurso de canciones que se lleva a cabo durante la inauguración del Desierto de los Leones, en los límites de la capital. Raful se enfrenta a los mejores conjuntos musicales de otros estados y el veredicto irrefutable del músico Miguel Lerdo de Tejada, director de la Orquesta Típica de la Ciudad de México fue: Primer lugar para Rafúl Krayem por la letra de sus canciones, por su voz su ejecución y por ser el compositor más joven de Guerrero.

Justamente, allí nace el sobrenombre de "El Jilguero Guerrerense", con que fue bautizado por el maestro Lerdo de Tejada. Siendo conocido del señor Emilio Azcárraga, director de la XEW, inicia una serie de programas radiales en esa emisora, con el patrocinio de la línea camionera Flecha Roja. Su rúbrica musical fue, por supuesto, el corrido "Camioncito Flecha Roja" que ya cobraba gran popularidad. En ese programa alternó con otros grandes de la canción vernácula: Ray y Laurita Rivas, Manolita Arreola, el Mariachi Tapatío de José Marmolejo y otros. La familia y amigos de Rafúl radicados en Taxco estaban al tanto de las transmisiones por medio de un telegrama que éste les enviaba con el señor William Spratling, quien se encargaba de dárselos a conocer y así todo Taxco se enteraba del día en que Raful iba a transmitir sus canciones.

Después, Rafúl viaja por el norte de México y el sur de los Estados Unidos. En cuanto compone "El Corrido del norte" y "Monterrey".

En 1936, por recomendación de Emilio Azcarraga, firma un contrato en la compañía discográfica Víctor, para efectuar 12 registros. Con tal motivo se traslada a la capital nuevamente, acompañado por su grupo "Los jumileros", integrado por sus hermanos, Pedro, Abel, Elias, y Richard, apoyados por Pablo Villanueva en la trompeta y Tito Moronatti en el canto. Sólo efectúan 4 registros: " Taxco de mis amores", "El Gabán", "Camioncito Flecha Roja" y "Al alejarme" ya que por penosa enfermedad de Rafúl, este es rápidamente internado en un hospital e intervenido quirúrgicamente. Ya convaleciente deciden regresar a Taxco y el contrato de grabación queda inconcluso.

Elías hermano de Rafúl, en relación a aquel regreso, recordaba lo siguiente:
"Rafúl llegó un 16 de septiembre y lo primero que hizo fue ir al Hotel de la Borda, donde trabajaban sus hermanos. Llegó y nos saludo con gran cariño. Miró hacia abajo vio que se encontraba Don Ricardo, el gerente, que era íntimo amigo suyo y viendo que este estaba cenando con su esposa e hijos, sin que nada supiera que él había llegado al hotel, nos ordeno que tocáramos "Taxco de mis amores". Empezó a cantarla despertando automáticamente la curiosidad de todos los que estaban presentes".


"Don Ricardo, al oírlo comentó que la voz parecía ser de Rafúl, pero no era posible ya que éste supuestamente estaba en el hospital. Como mi voz era similar, creyó que sus oídos lo engañaban. Así que ordenó un mesero subir a investigar quien estaba cantando. El mesero trajo la razón: Rafúl estaba presente en ese momento, tocando con sus hermanos".

"La noticia llenó de gozo al amigo. De inmediato llamó a Rafúl, rogándole que lo acompañara en su mesa y que pidiera cuanto quisiera. Rafúl ordenó un vaso de vino tinto, pues según él, esta bebida no lo perjudicaba. El jilguero regresaba muy delgado, pero lleno de energía, gracias a su gran vitalidad. Siguió tocando y cantando y a esas alturas ya se había olvidado del vino, continuando la reunión con su inseparable coñac Martell".

"Los que estábamos con él y lo conocíamos, sufrimos un escalofrió de nervios, pues sabíamos que con este comportamiento Rafúl no podía vivir mucho, máxime que no se alejaba del origen de sus achaques. De seguir en ese plan, acabaría su fuente de energía y su vida se iría extinguiendo poco a poco..."

En 1938, cuando su "Camioncito Flecha Roja" ya se escuchaba por todos los rincones de la República, cuando "Taxco de mis amores" ya era un himno regional y cuando "muñequita mía" se estaban volviendo populares, la XEW envió su equipo de transmisiones a Taxco para realizar un control remoto con Rafúl desde el bar Paco (hoy: Restaurante-Bar "Acerto"), patrocinado por la Imprenta local Chavarrieta. Fue muy emocionante para todo el auditorio de América Latina el escuchar la voz delgada e inconfundible del Jilguero, Guerrerense entonar aquellas canciones que los mantenían en un envidiable lugar de popularidad. La gente sencilla y buena de la provincia canto con él esas melodías que sentían muy suyas.

A pesar de saber que su vida se apagaba lentamente, Rafúl no abandonó su vida bohemia. La cronicidad de los males que ésta produjo, acalló para siempre los trinos del jilguero. Y de esto fueron mudos testigos los familiares y amigos que lo despidieron un 24 de octubre de 1939.

Dejó tras de su azarosa vida una estela de canciones con letra ingenua y fácil de aprender. Su silueta inconfundible, impecablemente vestida, su trato agradable, sus buenas costumbres y elevada estatura, nunca pudieron borrarse de quienes tuvieron la dicha de convivir con él.

Para cumplir en parte aquel contrato inconcluso con la R.C.A Víctor, los Jumileros volvieron a los estudios de grabación en 1940 para registrar algunas piezas que habían quedado pendientes: "Muñequita mía", "Perdón", "El tierracalenteño" y "Corazón cobarde", con el apoyo bocal de Abel Krayem y Fermín Diez. En su memoria, el grupo cambio de nombre por el de "Los Jumileros de Rafúl", Rafúl Krayem dejó cerca de 200 canciones que sus hermanos Abel, Elías, Felipe, Richard, Yamilet y María (ésta ultima dejó el canto a raíz de la muerte de Rafúl). Siguieron cantando en su honor. No menos importantes fueron sus interpretes: Ray y Laurita, Manuelita Arreola, el charro Gil Dueto Águila y Sol.

Trío “Los chachalacas”, hermanos Águila y Chávez Hermanas Padilla, Joan Sebastián, Marcela Rubiales, Lucha Villa y por supuesto "Los Jumileros de Rafúl".

Este documento gráfico y musical que estaba haciendo falta en México. Sin él, la historia de nuestra música popular quedaría incompleta. Porque si aquellos discos del 78 r.p.m quedaron empolvados un día y aquellas canciones de Rafúl fueron privilegio de ser escuchadas por unos cuantos - salvo las más famosas-, ha llegado el momento en que el esplendor de Rafúl llegue a manos de tres generaciones: los que lo conocieron los que lo recuerdan y los que lo conocerán.

A la muerte del jilguero aparece al frente del grupo durante los 50 y 60 Elías Krayem - ya falleció-, quien fuera el principal difusor de las canciones de Rafúl y que por muchas razones obvias tuvo que firmar a su nombre muchas canciones de su hermano. Finalmente, "Los Jumileros" vuelven a reunirse en 1989 con el apoyo musical de María Rivera de Krayem, Artemio Martínez y José Domínguez, para publicar por primera vez 5 canciones. 

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